No te voy a hacer una lista de futbolistas, que para eso ya están los
señores del As y del Marca, o cualquier informativo (¿Os habéis dado cuenta que
hablan más de fútbol que de todas las noticias juntas? 30 minutos de política,
sucesos, internacional, vídeos de Youtube, el tiempo y 45 minutos de deportes… Bueno,
del Madrid, el Barcelona, alguien jugando al tenis y cualquier otro deportista).
¡Ya está bien!
Tampoco voy a enumerar (¡Qué bonita palabra!) a todos y cada uno de los que
van a los estadios. Con la de campos de fútbol que hay en el mundo y la de
gente que va a cada uno de ellos, sería imposible. Y aburrido, muy aburrido.
Lo que sí voy a hacer es agruparlos en grupos, que es como se agrupan las
cosas, para que reconozcas a algunos de los que van al fútbol. Si no has ido
nunca, ya sabes a qué atenerte, y si ya has estado, puede que seas uno o una de
ellos.
Vamos con los grupos agrupados:
Lo primero es lo primero
No quita ojo del campo, también conocido como la unidad para medir cosas
grandes, como la cara dura de algunos políticos, o la superficie que se quema
en un incendio. Pero vamos a lo que vamos. Ni siquiera durante el descanso,
descansa. A veces dan ganas de moverlo para ver si sigue entre nosotros… Pero
ves que al final del partido, se mueve y se va (no sabemos dónde, que tampoco
es cuestión de ir acosando a la gente).
El “animaor”
Si el de antes no se movía, éste no para. Que está bien que el hombre anime
a su equipo, pero desanima a los demás. Se pasa el partido cantando (mal),
dando palmas (peor). Pero ahí le tienes, que el tío pierde más calorías durante
el partido que algunos jugadores. Y lo que se ahorra en gimnasios…
El del instrumento de los c….
También conocido como Manolo el del Bombo o cualquier otro que se te pone
al lado y te da el partido. Le da igual bombo, que trombón, pito… Cualquier
cosa que haga ruido le vale para sacar de quicio al resto de los espectadores. ¡Qué
morro tiene! Te pide que no haya violencia, pero es que va provocando..
¿Por qué?
Ese espectador que va a espectar (¿qué otra cosa va a hacer un espectador?)
por ejemplo un partido de selecciones entre Rusia y China, en –Rusia, en diciembre,
a 60 grados bajo cero… sin camiseta… ¡Los hay! ¿Y el señor respetable que va disfrazado
de mamarracho para salir en la tele? ¿Por qué? También da un poco de "cosica" los que van disfrazaos como si fueran a salir a jugar en cualquier momento... Y pesan 120 kilos...
Más perdido que Paquirrín en
una biblioteca
No es que le guste demasiado el fútbol, pero ha venido a integrarse. Es ese
amigo, o novio, que casi se ve obligado a ir al estadio. No se entera de nada,
no sabe a qué equipo hay que animar, ni dónde se supone que hay que meter un
gol. Cree que si marcan desde fuera del área valen doble, como los goles en
campo contrario… un lío vamos, pero ahí le tienes, la amistad o el amor pueden
con todo…
¡Pero si estaba vivo!
No ha dicho nada durante todo el partido. Si no fuera porque le has visto
moverse, poco, pero algo, dirías que se había quedado “moñeco”. Pero es marcar
su equipo y transformarse en otra persona. No es que se cambie de traje como
Supermán, sino que se pone a gritar y saltar como un loco.
El técnico, sin técnica
Seguro que os habéis encontrado con gente que piensa que sabe de un tema y
te intenta explicar algo que tú conoces mejor que él. Pues en el fútbol siempre
hay uno así. Cree que sabe de fútbol y le discute al entrenador la táctica, los
cambios… Al jardinero también le diría como cortar el césped, sabría cómo
lanzar un córner y rematarlo al mismo tiempo… Lo que viene siendo un cuñado
futbolístico.
La extraña pareja
Siempre hay un optimista y un pesimista cerca en un estadio. El optimista
va perdiendo 5 a 0, quedan 2 minutos y se pone tan contento porque van a sacar
un córner y aún pueden remontar… El pesimista sería el del equipo contrario. Ya
verás como al final nos empatan, van a expulsar a los 11 jugadores… si lo estoy viendo, ya te lo decía yo, ¡Esto
es un sinvivir!
El “despidiente”
Si por él fuera echarían al entrenador, al lateral derecho, a un presidente
y al chico que vende refrescos por la grada. No quedaría ni uno… Eso sí, si
ganan el partido, todo cambia: “¿Ves? Ya te decía yo que eran los mejores!”
El batallitas
También conocido entre los de alrededor como el Maldini de los cojones…
Recuerda todos los goles, quién los metió, en qué minuto, a qué hora… “Siempre
recordaré aquella final entre Rwanda y Mongolia, jugaba un carrrilero zurdo
llamado Bo Balicon, y un delantero centro Johnny Lameto, y… Como te pille cerca
este hombre y se junte con el del bombo…
El del otro equipo…
Alerta, alerta, hay un infiltrado. Parecía uno de los tuyos, una persona
normal, incluso amable… Era la primera vez que le veías, pero tenía pinta de
buena gente… Hasta que marca el equipo contrario y se le escapa un gesto de
alegría… Bueno, habrá que perdonarle, porque no todo el mundo va a ser del
mismo equipo ¿no? Que llevara una camiseta distinta a la de tu equipo te podría
haber dado una pista, pero bueno…

Hay muchos más de once como ya os había avisado… Faltaría el de su primera
vez, que lo flipa mucho, para bien o para mal, el tierno infante, el tío del
puro, que le dura dos partidos seguidos, o a ti se te hace eterno, el que te da la
mano dos o tres veces porque el alcohol le hace muy afable, el que llega tarde
y hace levantarse a toda la fila… y se va antes y vuelve a hacer levantarse a
todo el estadio, el que quiere comenzar a hacer la ola y se queda en pequeña
marejada, el que se pasa insultado al árbitro todo el partido, y otros que no
hacen ni puñetera gracia, los que no van a ver el fútbol sino a liarla antes,
durante y después, pero a esos no vamos a darle bola.
Esta agrupación agrupada podría sufrir modificaciones dependiendo del que
haga la lista, pero claro, esta mía, personal e intransferible (¿Conocéis algo
impersonal y transferible?). Si queréis hacer vuestra propia lista, pues os
hacéis un blog y punto y pelota (de fútbol, como tiene que ser).
Visto lo visto, mejor seguir los partidos por la tele, ¿no, Javier?
ResponderEliminaribb